Para

Paco Tulkas
Siento el retraso queridos admiradores, pero he tenido problemas que atender este tiempo en mi piso. Nada, un asuntillo tonto, una pelusa gigante que vivía debajo de mi cama intentó comerme, pero ya la reducimos los compañeros y yo a base de desmoralizarla a insultos y la hicimos polvo (invito a las mujeres a descifrar el chisto, la primera que me envíe la solución a pacotulkas@hotmail.com tendrá de regalo un sugus de fresa).
Me llena de orgullo y satisfacción...(como diría el rey) ver que tengo por ahí admiradores, un abrazo a todos ellos, es que he visto lo de los votos y voy bien, pero aquí el creador, Joan Carl, es el maquinón, un saludo. ¡Coño! si estoy a tu lado, pásame el cenicero.
A la sección de las mujeres, ¿qué queréis que os diga que no sepáis ya? Me habéis obligado a ello, yo no quería pero lo estáis pidiendo a gritos. Mi artículo de esta semana se va a llamar:
La sopa de marisco Sopistán, Gallina Blanca
Semana 3
¡¡¡¡¡¡¡¡Tachaaaaaan!!!!!!! (No he podido meterle archivo de sonido, no me han dejado) ¡Anda que no os mola la introducción! Estoy hecho un fiera.
Voy a empezar con uno de mis crustáceos preferidos, la cigal. Pero no os dejéis engañar por su exótico aspecto y su penetrante aroma, entre ellas se esconde la temible cigala bigotera, cuando la comes miles de filamentos con forma de pelo pueden asaltarte. Vosotras, mujeres, no tenéis nada que temer porque no os encontraréis jamás con tal molesta especia de cigala cojonera. Lo he dicho así de forma fina porque Juan Carlo no me deja poner lo que tenía pensado. Esperad, que va al servicio, ahora. Cambiar cigala bigotera por el felpudín y volverlo a leer.
Pues sí, somos unos avariciosos, salidos, egoístas, cerdos, puñeteros, insensibles... No nos tratéis bien, no nos merecemos nada, no hagáis lo que os decimos y mucho menos esas marranadas con la boca (tengo una de libre configuración de psicología y hoy hemos dado el uso de la psicología inversa ¿se nota?)
Hablando en serio, ¡Joder!, no cambies de página, que no te has equivocado, que sigues en la página de Tulkas. Hablando en serio (¿qué carajo te he dicho?), la mejor forma de hacer sexo oral es primero hablando, como su nombre indica, pero lo más seguro es que os encontréis con problemas a la hora de empezar, uno de ellos es cómo hacerlo. Os voy a exponer primeras palabras que podemos decir para que ella nos haga el trabajito y la contestación de más alta probabilidad (resultados sacados de exhaustivos estudios de los recogevasos de los puticlubs):
Petición: Nena, ponte de rodillas y cómeme la verga.
Reacción: La chica en cuestión toma en un intervalo de tiempo de cero a cinco segundos un objeto de densidad suficiente para asegurar su contundencia y de no más de dos kilos y te lo arroja con una parábola de no más de dos metros de recorrido a la zona craneoencefálica, abdominal o testicular.
Petición: Cielo, ¿has escuchado hablar del sexo oral? Podríamos probar, yo no sé lo que es, hazo tú primero y luego lo hago yo. (Todo esto con cara de cordero degollado).
Reacción: La chica en cuestión toma en un intervalo de tiempo de cero a cinco segundos un objeto de densidad suficiente para asegurar su contundencia y de no más de dos gramos llamado cremallera y se arroja con una parábola de no más de dos metros de recorrido a la zona testicular. (Si es que sois unas incautas, mariposillas playeras...).
Petición: Chiqui (o churri), anda, ¿por qué no hacemos algo más con la boquita?
Reacción: Te puede decir que si o que no, aquí entran ya el azar y muchos factores, en resumen, lo que le pase por la cabeza a la maroma, y relacionado con esto la conjunción de Júpiter con Saturno, la fecha de caducidad de los yogures, la época de poda del bonsai chino y el número de gaviotas que emigran en dirección contraria a las demás, es decir, cruza los dedos. Pero macho, no saques los apuntes de estadística para hacer la campana de Gauss de probabilidad, eres un degenerado, si te esforzaras así en la carrera ya habrías terminado.
Y ahora os voy a decir el secreto mejor guardado de Tulkas para hacer que la chavala llegue al clímax supremo orgásmico total del quince. Os voy a dislumbrar lo que aparecía en el libro de Kevin de "American Pie", el tesoro de los dioses que a mi me explicaron y ahora os dejaré como legado pequeños seguidores. Aquí va: ¡¡¡¡¡Jajajajaja!!!!!! Estáis todos, tiós y tías, pegando la nariz a la pantalla del ordenador. Estáis muy graciosos. Me voy a fumar un (____(__________()))))