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Paco Mesas

El gran misterio del vino
Semana 2


El otro día al terminar una jornada mediocre de cacería (sólo 1 conejo maté) empezamos a pasarnos la bota como sólo lo hacen los hombres de buen beber. Entre tiento y tiento mi socio Antonio el ministro me preguntó:
- Paquillo, ¿quién diantre inventaría el vino?
¡Eso quisiera yo saber! Porque en tal caso al descubridor habría que ponerle tantas estatuas y monumentos como viñedos hay en España.
Las crónicas hablan que ya en Egipto, antes de que Cleopatra se cepillara todas las noches a media legión romana, se elaboraban vinos en el delta del Nilo. Desde entonces no ha dejado de faltar caldo y recemos a Dios para que siempre halla en abundancia y sigamos teniendo un buen aliciente para ir de cacería.
Si fuésemos buenas personas deberíamos darle las gracias a esos bichejos que lo mismo te despachan por la posta que te dan un magnifico caldo de sabor afrutado y con grados: Si señor, estoy hablando de las bacterias, porque en realidad se lo curran y como premio habría que darles el Nobel de química por tan magnífica labor(lo malo es que se gastarían los euros en copas y maría) Para ello es necesario que tengan azúcar en la uva, una buena barrica bien cerrada y un medio acuoso. La glucosa del azúcar fermentará entonces para dar el combustible que mueve a los ingenieros químicos: Etanol, y en cantidad.
A los 3 meses se termina el proceso propiamente dicho pero empieza otro no menos importante: El envejecimiento, que distingue a un buen vino de un vinate penco y peleón. Hablaremos otro día de esto.
¡Bueno! Esto es la forma “natural” de hacerlo pero me juego los 4 pelos del bigote que todas las bodegas de gran producción le echan antiacidulantes, antioxidantes, desecantes... Por eso muchas veces duele la cabeza después de vaciar unos morteros, si es así arrimaros a una buena lumbre...
No se debe olvidar que si el hijo de Dios y sus esbirros se hartaron de tinto borriquito antes de armarla malo no será por lo que os animo a difundir la buena nueva: EL VINO NO ES MALO, SINO BUENO Y BENDITO ¡coño! y que prediquéis con el ejemplo para echarse unos chatos con San pedro.
1 abrazo y hasta la próxima